Posteado por: itjustbegan en: Noviembre 10, 2009
El domingo fui al primer funeral de toda mi vida. La primera vez que entré a la iglesia de mi pueblo desde que hice la comunión con 9 años. No era alguien conocido… es uno de esos funerales a los que tienes que ir por compromiso. Cuando llegas a una edad, estas cosas suelen pasar… aparentar… no me va. Pero bueno, ese es otro tema.
La cuestión es que no soy nada creyente. Pero me planté en una misa a las 9 de la mañana, después de haber dormido dos horas ( era sábado noche y se había celebrado mi cumpleaños)… y me sentí ridículamente “pecadora”. Por la noche me lo pasé tremendamente bien! Me limité a levantarme cuando el mossén lo pedía, ni me santigué, ni oré en voz alta como los demás. Creo que escandalicé a un par de abuelillas que tenía a cada lado… ¿Para qué molestarme? Seguro que lo hacía mal, y para hacer algo que no me apetece… y que en verdad, veo inútil. No me arrepiento de nada de lo que hice la noche anterior, pero me sentí tremendamente mal al ver a la gente llorar al despedirse de su ser querido… Y yo allí, aun recordando los mejores momentos de la noche.
…
Hoy me he despedido de una persona especial. Se va a Afganistán de cuatro a seis meses. Ahora a mirar todos los días el telediario con esos nervios en la barriga enseguida que sale alguna noticia relacionado con el país afgano…
Últimamente todas las sensaciones son así… o raras o incómodas. No me siento agusto con ellas. Debe ser este cambio de tiempo…
También es mala pata tener un funeral el día siguiente de celebrar tu cumpleaños.
Será el cambio de tiempo…
Yo habría actuado como tú. Y en cuanto a lo de las sensaciones… Pues será cosa del tiempo. Yo digo que este es el año de los cambios.
Un abrazo!
Noviembre 11, 2009 a 12:22 am
Reina, paciencia…;)
Esperemos que sea cosa de la época esto de las incomodidades…
mua!!